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¿Cómo conseguir empleo en empresas cuando recién comienzas?

Una de las principales particularidades de la búsqueda de empleo en empresas es que no es igual para todos, en el sentido de que cada persona es un ser único e irrepetible, que posee características, conocimientos, habilidades y cualidades particulares y por tanto, tendrá que adaptar su búsqueda a esa realidad. Lo que es igual para todos es el funcionamiento del mercado laboral, pero cómo lleves el asunto y cómo estés preparado para afrontarlo, eso será estrictamente tuyo y de nadie más. Teniendo en cuenta esto, hoy nos hemos situado en los zapatos de aquellos que recién inician su búsqueda de trabajo en empresas. Si para ti es el principio del recorrido hacia el empleo que deseas, este post puede serte de utilidad. No enlistes hechos, cuenta tu historia Quizás te sorprenda saberlo, pero lo cierto es que el mercado laboral se basa en las relaciones y por tanto, muchas veces cuenta más saber quién está detrás de un determinado CV y su historia, antes que conocer lo que esta persona ha hecho. Porque no debes olvidar que al momento de trabajar en empresas, serás parte de los recursos humanos de esa organización y en definitiva, nosotros, los seres humanos, tenemos siempre una historia que contar. No desaproveches la oportunidad de hacerlo en tu búsqueda de empleo. Para hacerlo, y hacerlo bien, te recomendamos enfocar tu biografía en 5 preguntas clave: ¿Quién soy? ¿Cómo llegué hasta aquí? ¿Cómo puedo ayudar a su empresa? ¿Por qué puede depositar su confianza en mí? ¿Qué tenemos en común? Valora los proyectos personales Es frecuente que los más jóvenes tengan un menor bagaje de experiencias profesionales, lo que puede deberse a que han enfocado sus esfuerzos en una formación en el nivel superior y por tanto, poco tiempo han tenido de incursionar en el mundo laboral. Esto no quiere decir que no hayan hecho absolutamente nada vinculado a esa área, porque puede ser que en paralelo a tu formación, te hayas ocupado de desarrollar algún proyecto personal relacionado con el área profesional a la que quieres dedicarte y esta información no deberías pasarla por alto al momento de elaborar tu CV. No se trata de engrosar el curriculum a como dé lugar, sino de colocar en él contenidos que aporten algún valor a tu perfil y a quien lee tu CV para que pueda conocer más de ti en ese documento. Los proyectos personales dan cuenta de: Tu iniciativa. Tu predisposición. Tu capacidad emprendedora. Tu creatividad. Tu pasión por la profesión. Haz contactos desde el inicio Los primeros: tus familiares, tus amigos y tus compañeros de instituto. Los segundos: tus compañeros de formación y tus docentes. En la vida, conoceremos muchas personas, pero cuando uno recién se gradúa, parece que al intentar incursionar en el mercado laboral, estamos absolutamente solos, que nadie puede tendernos una mano y esa sensación puede ser angustiante, al mismo tiempo que frustrante. Antes de dejar que este pensamiento te gane, piensa en todos los contactos y vínculos que has cosechado…

¿Cómo dar cuenta de tus logros y habilidades sin parecer vanidoso?

Parecería ser sencillo, lo único que una persona debe hacer para no parecer vanidoso, es no serlo, es decir, reducir al mínimo los elogios propios o dejarlos para los momentos a solas. Muy simple. Pero hay ocasiones en las que se necesita dejar la cortesía y humildad a un lado y hablar fuerte y claro de lo que has logrado y de lo que sabes hacer mejor y no por ello debes parecer presumido, pero ¿cómo encontrar el punto justo? ¿Cómo destacar tus habilidades al buscar empleo en empresas? Cuando buscas empleo en empresas seguramente tienes que atravesar la difícil instancia de la entrevista personal. En ella no hay lugar para la humildad al extremo, pues es necesario que expongas tus logros y lo mejor de ti, y para ello, es necesario que dejes la modestia en un segundo plano, sin caer por eso en el exceso de presumir demasiado sobre tu persona. Como sabemos que este es un equilibrio difícil de alcanzar, hoy te damos dos recomendaciones para que puedas lograrlo. No señales tus cualidades si nadie te lo pide Según un estudio llevado a cabo por psicólogos  de Israel, a las personas no les gusta que otros hablen de sus cualidades de forma espontánea, sin embargo, no existe problema alguno en el hecho de escuchar que otro destaque sus logros, habilidades y virtudes si un interlocutor le pregunta por ello. En otras palabras, evita hacer referencia a lo talentoso que eres en un determinado campo de forma espontánea, espera la pregunta del reclutador y ahí, habla fuerte de tus cualidades. Compárate con tu “yo” del pasado Otra de los errores en los que se suele caer en el entorno de la búsqueda de trabajo en empresas y principalmente, cuando de entrevistas grupales se trata, es en el hecho de destacar las cualidades y habilidades propias, desmereciendo las del otro, en este caso, quizá desmereciendo las del resto de candidatos en la entrevista. Indudablemente, esta es una muy mala práctica y la mejor alternativa para destacarte ante los demás, no es tratando de hundir al resto, sino comparándote a ti mismo con el que eras en el pasado. Piensa por un segundo en todo lo que has logrado desde un tiempo atrás a esta parte, piensa en los errores que has subsanado y en todo lo que has aprendido, seguramente ahí tienes material para hacer comparaciones y generar un impacto mucho más positivo ante la mirada del reclutador.

¿Cómo identificar los resultados que obtienes al buscar trabajo en empresas?

Tengo un amigo que está en la búsqueda activa de trabajo en empresas. Mi amigo se llama José, es docente y no estaría dando con la oportunidad de empleo en colegios que él desearía. Hace una semana me encontré con él a tomar un café y le pregunté cómo iba con su búsqueda y pude ver que al hacerle esta pregunta, enseguida su cara se tornó más seria y preocupada. Fue entonces cuando me dijo que estaba cansado de buscar y no dar con nada. Yo le dije que era normal sentirse así, pero que no se desanimara que la búsqueda, tarde  o temprano rendiría sus frutos. Luego él comentó, con algo de desgano, que en realidad no sabía si creer en ello, pues en los seis meses que lleva en el paro no ha dado con ningún resultado. Ahí es cuando me quedé pensando si lo que Carlos me decía era verdad. No es que pensé que mi amigo mentía, sino que posiblemente, él no estaba notando algo que yo sí. Es prácticamente imposible no obtener ningún resultado en seis meses, la realidad es un resultado, el estado actual, su situación es un resultado, pero además, y esto sin echarle la culpa a Carlos de su realidad, mi amigo sí había obtenido resultados, sólo que él no los veía. -Cuando le pregunté a Carlos si había recibido algún llamado de parte de reclutadores, me dijo que sí. -Cuando le pregunté por las entrevistas, también las había tenido. -Cuando le consulté si todas sus candidaturas habían sido en ofertas de empleo puntuales, me dijo que no, muchas de ellas eran candidatura espontánea. Entonces le dije: “amigo mío, resultados tuviste, lo que no pudiste hacer fue identificarlos para poder luego analizarlos”. ¿Será ese tu caso? ¿Estás obteniendo resultados en tu búsqueda de trabajo? El primer enfoque que quería darle a este artículo era pensado en función de analizar los resultados que tu búsqueda de empleo en empresas te había dado. Pero es imposible hacer eso si a ti, como a mi amigo Carlos, les ocurre que no ven los resultados que están obteniendo. Te explicaré esto con los mismos tres ítems que marqué anteriormente al hacerles las preguntas a mi amigo. – “Cuando le pedí a Carlos si había recibido algún llamado de parte de reclutadores, me dijo que sí”. Este es ya un resultado en sí mismo. Si Carlos hubiese registrado con detalle, en qué procesos de selección recibió un llamado, podría ver si existe un patrón, por ejemplo, si el mismo tipo de empresa es el que lo llama, podría ser que su perfil encaja mejor con ese sector empresarial. También podría ser indicativo de que sus habilidades son más demandadas en un área específica y por tanto, podría ajustar su búsqueda en estos casos. –“Cuando le pregunté por las entrevistas, también las había tenido”. Al igual que en el caso anterior, este es un gran resultado a analizar, pero antes es necesario identificar la frecuencia con la que…

¿Cómo hacer que tu búsqueda de trabajo en empresas no sea una tortura?

Sabemos que estamos exagerando, no siempre buscar trabajo en empresas es una tortura, pues muchos de los métodos de selección utilizados hoy en día, son menos tortuosos, pero además, hay quienes han aprendido a sobrellevar la tarea no con entusiasmo, pero sí con tranquilidad e incluso, disfrutando de algunas instancias. Hoy queremos dejarte algunas recomendaciones que te ayuden precisamente a eso. Ser más flexible ¿Con qué tiene que ver la flexibilidad en este caso? Con el hecho de estar abierto a varias posibilidades. Es cierto que quizás tu búsqueda se centre en encontrar empleo en las principales empresas del sector en el que tienes experiencia y conocimientos, pero quizás otra empresa fuera del rubro podría brindarte una interesante vacante, bajo condiciones provechosas, en un puesto similar al que tú buscas. Este ejemplo sirve para entender que quizás tu mirada no se esté centrando en todas tus posibilidades y perdiendo perspectiva, también pierdes oportunidades. Puede ser que a tu alrededor haya posiciones disponibles que tú nunca hubieras considerado, pero al mirarlas de cerca, tal vez encuentres algún atractivo en ellas. Estar abierto a las posibilidades y ser flexible en cuanto a lo que el mercado permite y brinda, es una buena primera medida para llevar la búsqueda de empleo en empresas de manera más tranquila. Muestra tus habilidades de forma diferente Buscas trabajar en empresas que te permitan demostrar lo que mejor sabes hacer o lo que más te gusta, entonces deberías agotar todos los recursos a tu disposición. Una manera interesante de hacerlo, para conseguir además darle una vuelta de tuerca original a tu búsqueda, consiste en demostrar tus habilidades de una manera diferente  o menos convencional. Por ejemplo, un diseñador web, además de presentar su portfolio con los trabajos realizados, también podría crear un sitio web donde pone en práctica su eficiencia en la tarea y al mismo tiempo, gana visibilidad. Seguramente tú también tienes una habilidad, para el puesto de trabajo que anhelas, que puedes demostrar de una forma más original. La creatividad al servicio de tu búsqueda,  de eso se trata. Concédete un capricho La búsqueda de trabajo es un trabajo en sí mismo. Quien diga lo contrario, es porque nunca ha tenido que estar varias semanas o incluso meses buscando empleo. Por ello, como toda actividad de esta clase, debe tener un tiempo de descanso, mental y físico. Cuando decimos que debes concederte un capricho nos referimos a que por ejemplo, tras una larga jornada de distribución del curriculum en empresas, o luego de haber tenido que atravesar por varias entrevistas en un mismo día o semana, te des permiso de vivir un momento de ocio o de descanso. Después de todo, tu esfuerzo y dedicación deben ser recompensados.

¿Cómo no definirte en una entrevista de empleo en empresas?

No eres la única persona en el mundo que hoy se encuentra en búsqueda activa de empleo en empresas. Eso  te pone en la difícil situación de pensar que en realidad, tienes que ganarte tu lugar en el mercado laboral y eso claro, no es sencillo. Para hacerlo, crees que una de las mejores alternativas que tienes a tu disposición es la de destacarte en cuanto proceso de selección participes. Pero también sabes que existen dificultades para lograrlo, porque como tú, otros tantos querrán destacar. Aunque ya te hemos dado algunas recomendaciones para lograr tal cometido, es cierto que tú puedes haber creado tus propios métodos y que no siempre, las decisiones que tomes en tal sentido, serán las ideales. Hoy, queremos hablarte de algunas palabras que no son recomendables de usar al momento de definirte a ti mismo en una entrevista de trabajo en empresas. Porque diferencias más, diferencias menos, esa pregunta estará presente en tu encuentro con el reclutador, y si no vas preparado para afrontarla, podrías equivocarte y mucho. Soy inteligente Puede que lo seas, no nos malinterpretes, seguramente seas una persona inteligente, pero antes de usar esa palabra en una entrevista, fíjate de qué manera puedes darlo a entender sin emplear el “soy inteligente”. Frases como “aprendo rápido” pueden ser mucho más eficaces, ya que estarás hablando de hechos más concretos, y  esto tiene un impacto más positivo en tu interlocutor. Soy exitoso Pues… tal vez lo seas, y te felicitamos si lo eres, todos queremos serlo, pero el caso es que decirlo en una entrevista para trabajar en empresas, no es conveniente, puede ser chocante para tu interlocutor. En lugar de ello, piensa en la manera de representar la idea de que eres exitoso en campos específicos que sean de utilidad al puesto de trabajo en cuestión. Soy agradable En cierta medida, todos podemos llegar a ser agradables, pero como dijimos en los casos anteriores, no siempre es conveniente por la idea que de ti pueda hacerse el reclutador. Puedes utilizar en su lugar, frases como “sé trabajar en equipo”, “soy muy eficaz con las personas”, “soy entusiasta”, “me gusta cuidar de mi equipo de trabajo”, etc. Soy obsesivo Aunque existen personas que creen que esta es una buena característica, definitivamente no lo es. La palabra “obsesión” tiene connotaciones negativas que no son fáciles de separar del término. En lugar de decir que eres obsesivo con tu trabajo, habla de la pasión y el empeño que le pones, o prefiere adjetivos como “dedicado”. ¿Has utilizado alguna vez estas palabras para definirte en una entrevista de trabajo?

Las 3 mejores historias para una entrevista de trabajo en empresas

Solemos decir que el trance de la entrevista de trabajo en empresas es de los más arduos. De hecho, se trata este de un momento que la inmensa mayoría de candidatos espera, pero que en realidad, no quieren atravesar, por lo difícil que es estar cara a cara con quien quizá tenga la llave para abrirnos la puerta a nuestro futuro empleo en las principales empresas. Y eso genera mucha tensión. Entre todo lo que sucederá en ese encuentro con el reclutador, seguramente habrá momento para que cuentes un poco de tu historia, lo más relevante claro. Pues en ese caso, te recomendamos tres alternativas a tener siempre a mano. El día que superaste un desafío La vida está llena de obstáculos para que podamos alcanzar nuestros objetivos, pero seguramente, muchos de los que se te han topado en el camino has podido superarlos, con esfuerzo, pero lo has hecho. Y aunque te parezca mentira, esa capacidad de superar desafíos es una característica muy positiva en un candidato que busque trabajar en empresas y por ello, compartir tu propia experiencia al respecto, podría ser de gran ayuda para el reclutador, de manera que este pueda ver que no te rindes fácilmente y que cuando la situación lo amerita puedes ser muy tenaz para conseguir los objetivos propuestos. El día que resolviste una dificultad ¿Sabías que una de las habilidades más buscadas en un aspirante a un puesto de trabajo es la de saber resolver problemas? Esto no es lo mismo que superar un desafío, pues un problema es una situación que requiere solución o que de lo contrario, puede traer consecuencias lamentables. Seguramente, si revisas tu pasado laboral o tu formación, verás que se te han presentado distinta clase de problemas y que has podido resolverlos. Encuentra un ejemplo oportuno para una entrevista de trabajo y ya tendrás una historia muy potente para dar cuenta de tu habilidad. El día que cometiste un error Y también, habrá un momento en el que debas sincerarte, porque intentar demostrar ser perfecto para el puesto, no es lo mismo que intentar aparentar ser perfecto. Nadie lo es y resulta una pérdida de tiempo tratar de convencer a alguien de que lo eres. Claro que debes ser selectivo con el tipo de error que le comentas al entrevistador, escoge aquel en el que no se haya visto comprometido el futuro de la empresa en la que trabajaste, es decir, errores de menor importancia. Esto hará que estés más preparado al momento de responder a la clásica pregunta sobre lo que has hecho mal en tu pasado. Procura poner el acento no en el error, sino en lo que hiciste luego para remediarlo.