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Mientras que en el día de ayer se llevó a cabo la segunda jornada de protesta programada por el Metges de Catalunya (MC), el panorama actual de la sanidad en España nos hizo reflexionar sobre las causas del conflicto, cómo se llega a esta clase de situación y lo fundamental cómo se puede salir de ella.

En Cataluña, como en diferentes partes del país, la crisis ha invadido los diferentes sistemas que hacen al buen funcionamiento del Estado, ya vimos lo que sucede con la educación en España y ahora fuimos testigos de las dificultades que enfrentan quienes se dedican a trabajar en hospitales concertados y públicos, y aquí debemos hacer la salvedad.

Mientras que ayer hicimos referencia al marcado enfrentamiento entre la  educación publica y la enseñanza privada, hoy debemos hacer hincapié en la unión de la sanidad pública y la sanidad privada.

Las dos jornadas de huelga que llevaron a cabo los médicos de Cataluña, no tuvieron distinción, tanto médicos concertados como aquellos que se desempeñan en el sector público, formaron parte de estas protestas.

Dicen que la unión hace a la fuerza y esto se vio reflejado en las medidas adoptadas por los profesionales de la salud de Cataluña.

Mientras que el Govern sigue quitándole merito a la convocatoria de las huelgas, ya que desde el ejecutivo catalán aseguran que sólo el 20,14% de médicos y otros trabajadores sanitarios, adhirieron a la protesta, desde el MC ratifican que un 78% de profesionales formaron parte de las huelgas.

Aunque estos son simplemente números fríos, representan en buena medida, la disputa y la falta de consenso entre el Govern y el MC, este último afirma que los consecutivos recortes que el gobierno de Cataluña  ha impuesto a la sanidad de su región repercute gravemente en la calidad del servicio que los hospitales públicos y hospitales concertados brindan.

Seguramente a estas alturas son muchos los que reflexionan acerca de la situación del sistema de salud en Cataluña y en toda España, pero una cosa es clara, la sanidad pública y la sanidad privada deben trabajar en conjunto, complementarse, de esta forma, se logrará brindar no sólo mejor calidad asistencial, sino también generar mayores posibilidades tanto sea para los pacientes y también para quienes quieren trabajar de médicos en hospitales o aquellos que aspiran a trabajar de enfermeras en centros de salud.

España pierde 53.000 sanitarios en dos años

¿Cómo ha afectado la crisis al sistema de salud español? Pérdida de recursos humanos y pérdida de calidad. Si tuviésemos que definir con dos simples frases lo que la crisis ha producido en el sistema de salud español, las anteriores serían las más exactas para referenciar a la realidad actual de España. Si hablamos de pérdidas de recursos humanos, la cosa está bien clara. En los últimos años, se ha reducido la cantidad de ofertas de empleo en sanidad dentro del sistema público, al tiempo que se han reducido plantillas en nombre del “ajuste de personal” asumido por cada administración autonómica, se han dejado de cubrir jubilaciones o sustituciones y como si fuera poco también se ha llegado a la no renovación de contratos de interinos y eventuales, lo que deja a más profesionales en las calles. ¿Y la calidad asistencial? Bien, gracias. La calidad asistencial en sanidad ha dejado de ser lo que era. No nos malinterpreten, muchos profesionales que aún conservan su empleo de médico en hospitales públicos, enfermeros, auxiliares y demás especialistas dan lo mejor de sí para prestarle un servicio de calidad al usuario final. Pero como contrapartida, se encuentran con una demanda mayor por ser cada vez menos sanitarios por turnos, teniendo un enfermero por ejemplo que atender a más pacientes porque simplemente es el único disponible. Trabajan de más, cobran menos o igual que hace tiempo. Aumentan las listas de espera, porque simplemente no hay tantos especialistas que puedan hacer frente a la necesidad del ciudadano, y todo ello se traduce como una calidad asistencial en deterioro o lo que es peor, una calidad asistencial que prácticamente no existe como tal. 53.000 sanitarios menos en dos años Como corolario de todo lo expuesto anteriormente, hay una cifra dada a conocer desde Comisiones Obreras (CCOO) que resume lo que acontece en nuestros días. El sindicato ha asegurado que el Sistema Nacional de Salud (SNS) tiene en la actualidad 53.000 trabajadores menos que dos años atrás, esto supondría prácticamente el 10 por ciento del total de trabajadores de la sanidad pública. Fue precisamente en 2012 cuando el gran porcentaje de ese número de trabajadores perdió su empleo, siendo 42.000 los profesionales que dejaron de trabajar el año pasado. Desde CCOO afirman además que el principal problema que acarrea este recorte de personal es que los profesionales no pueden satisfacer la demanda del usuario del servicio, que aumenta progresivamente por el envejecimiento de la población y las altas tasas de desempleo, dado que se estima que los desempleados aumentan el consumo del servicio de salud estando en el paro.

Preocupación por las insuficientes sustituciones de verano en Extremadura

El verano de España propone algunos cambios en las zonas más visitadas y también en aquellas que aunque no son tan turísticas, encuentran mayor demanda de ciertos servicios. Si debemos hablar de la asistencia sanitaria que requieren los ciudadanos, podemos observar con claridad que en la temporada estival aumenta la demanda de esta prestación y para abastecerla, se suscribe a prácticas comunes como la incorporación de personal eventual o temporal en las plantillas de trabajadores sanitarios o la cobertura de las sustituciones, como principales medidas, pero ¿qué sucede cuando estas prácticas dejan de ser comunes y cuando la creciente demanda asistencial no ve satisfechas sus necesidades? En Extremadura, el verano está dando claras muestras de lo que ocurre cuando se escatima en gastos tan significativos como el que implica la contratación del personal sanitario. No estamos hablando de la simple falta de ofertas de empleo de médico o enfermero, nos referimos a la falta de sustituciones y básicamente, refuerzos para encarar una demanda en crecimiento en los centros de salud de la comunidad. El secretario de Sanidad del PSOE de Extremadura, José María Vergeles, ha denunciado esta semana, que el ejecutivo regional, no está ocupándose de las sustituciones de los profesionales del Servicio Extremeño de Salud (SES), es decir, las pocas que se han realizado en la comunidad son suficientes para asegurar la calidad de la atención sanitaria durante este verano. La situación en la sanidad extremeña este verano es tan grave que se han evidenciado casos de médicos y enfermeras de Atención Primaria que acumulan trabajo hasta en tres pueblos y deben hacer  guardias sin posibilidad de librarlas al día siguiente. También hay servicios y centros de salud que han tenido que cerrar sus puertas durante el verano, para no sustituir al personal, mientras que en aquellos hospitales que sí han quedado abiertos durante este periodo, el número de enfermeros, por ejemplo, llega a ser tan escaso, que los propios pacientes o sus familiares, están colaborando, viendo la sobrecarga de trabajo que estos profesionales tienen.

Tres caminos irremediables para los MIR

Hemos dicho en numerosas oportunidades que la crisis se ha instalado en España, pero que también se evidencia un crecimiento notable de casos cada vez más severos como es el que se da en sanidad, donde la falta de empleo en centros de salud, sumado a los despidos, recortes en las plantillas y demás, ha hecho que hoy el colectivo sanitario esté en jaque. De lo que nos ocuparemos en este caso, es de los médicos internos residentes, conocidos comúnmente como los MIR. Son estos profesionales los que, de algún modo, se están viendo particularmente afectados por la situación económica, política y social acaecida en toda España, al punto tal, que estos facultativos parecerían tener sólo tres caminos por delante: la sanidad privada, la emigración o simplemente el paro. Médicos residentes y la sanidad privada El MIR es un profesional que tras largos años de formación y práctica, se especializa en un determinado campo de la medicina, su alta cualificación lo capacitaría para ejercer en cualquier tipo de institución y de hecho, sería un recurso sumamente valioso, porque además de contar con conocimientos  avanzados y actuales en lo que a la salud respecta, tiene ese espíritu joven, motivado y emprendedor que se torna tan útil en el ámbito sanitario. Pero el problema es que las oportunidades de empleo en la sanidad pública cada vez son más escasas, hace algunos meses hablábamos de la falta de oposiciones en el sistema de salud público español y por ello, uno de los caminos que suele quedarle al MIR es optar por la sanidad privada. Debemos decir que esto no tiene nada de malo, todo lo contrario, lo que intentamos explicar es que quizás es la sanidad pública la que más necesita esta clase de profesional y por otra parte, este médico que acaba su residencia, tiene como anhelo principal pertenecer a una institución de salud del orden público, pero la realidad no permite que ambas posturas se acerquen. Médicos residentes ¿emigrar o paro? El médico residente probará con la sanidad pública, luego buscará empleo en la sanidad privada y si todo esto no funciona, no tendrá otro remedio que probar suerte en el extranjero. Muchos de los médicos más jóvenes de España, ya han hecho sus maletas y han partido para algún país de Europa ávido de sus conocimientos y capacidades. En el extranjero, el MIR encuentra la oportunidad que no le brinda su propio país y las ofertas de trabajo no cesan y es por ello, que tras largos años de formación, este se anima a vivir el sueño de trabajar de lo que ama, saliendo de las fronteras de su suelo natal. El último camino y el que nadie en realidad desea elegir, es el del paro, los médicos residentes que acaban su formación, en realidad, no esperan ser parte de ese gran porcentaje de médicos en paro que no para de crecer, pero tristemente, suele suceder, cuando no encuentran oportunidades en la sanidad pública, privada o  el extranjero. Desde este…

Despidos en sanidad: 12.406 trabajadores sanitarios menos

Duele ver un número semejante y del mismo modo, también duele que los recortes se concentren en zonas puntuales, donde la situación parece que no puede ser más grave. Hablamos del número de despidos entre quienes se dedicaban a trabajar en sanidad y hoy, a causa de las políticas de ajuste de las comunidades autónomas, no pueden hacerlo, al menos no en el ámbito público. Según datos del Registro central de personal al servicio de las administraciones públicas, que fue recientemente publicado por el Ministerio de Hacienda, el Sistema Nacional de Salud perdió un total de 12.406 profesionales de la salud, entre el año 2012 y principios del 2013. Desde aquí ya habíamos informado sobre la compleja situación atravesada por el colectivo sanitario, porque quienes se dedican a trabajar en sanidad, forman parte de uno de los sectores que más ha sufrido los embates de la crisis, teniendo en cuenta que distintas estadísticas publicadas, incluso desde el propio Ministerio de Sanidad, así lo confirman. Ahora, nos enteramos que la baja en el número de puestos de empleo en centros de salud públicos, ha escalado los más de 12.400 profesionales, en sólo un año y que en autonomías concretas como Andalucía  o Castilla-La Mancha, la situación es más delicada, siendo estas las que han aplicado mayores recortes en el personal sanitario durante el 2012. El caso de la sanidad andaluza Imagina que tienes un número negativo en tus manos: 12.406 despidos. Ahora imagina que de ese gran número, 7.027 de las bajas, se han efectuado en una sola región. Si te has imaginado ello, entonces entenderás que Andalucía tiene en sus manos una de las situaciones más riesgosas en lo que a su sistema de salud público respecta. Que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) haya perdido en sólo un año más de 7.000 profesionales dedicados al trabajo de médico, enfermero, auxiliar, matronas, entre otras especialidades, es realmente grave para el propio funcionamiento del sistema, y para los recursos humanos, los trabajadores, que son parte de un recorte que incluye despidos masivos y la incertidumbre de no saber cómo se sigue después de ello. Los datos pertenecen al Registro central de personal al servicio de las administraciones públicas, publicado por el Ministerio de Hacienda el día de ayer, dejando en claro que Andalucía ha reducido su plantilla en un 7,3 por ciento.

La devaluación del salario del personal sanitario en España

A la falta de oportunidades de empleo en sanidad en suelo español, las pésimas condiciones laborales del personal del sector y el temor por la pérdida del puesto que hoy tienen, se suma la devaluación del salario de estos profesionales. El colectivo sanitario es uno de los más afectados por los recortes aplicados al sector de empleo público y esto no sólo se evidencia en los despidos, finalización abrupta de contratos y oferta de trabajo nula,  sino también, en la nómina que mes a mes perciben estos trabajadores.  Es precisamente el resultado del balance del primer trimestre del 2013 lo que acrecienta el temor de los profesionales sanitarios. ¿Cuánto se ha devaluado el salario de los sanitarios españoles en el primer trimestre del 2013? Antes de especificar cuánto se ha reducido el salario de quienes se dedican a trabajar en sanidad en centros de salud públicos de España en el primer trimestre de este año, debemos decir que  la devaluación actual se suma a la que ha sufrido el colectivo sanitario durante el 2012, la cual ha alcanzado el 9,9 por ciento. Ahora bien, el último índice sobre el coste laboral armonizado en el primer trimestre de este año, que ha sido publicado este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), ha revelado que las actividades sanitarias han sufrido la reducción  del 4,4 en concepto de salarios, esto comparando el periodo con  respecto a los tres primeros meses de 2012. Este valor sitúa al colectivo sanitario en la cúspide del listado de reducciones salariales del mercado laboral español. ¿Cómo se evidencia la devaluación salarial en la sanidad pública española? Pues resulta bastante simple, entendiendo que actividades como la eliminación de pagas extras, la supresión de complementos salariales o la reducción de las horas de guardias, entre otros hechos, ya son moneda corriente en el sector sanitario. A esto debemos sumar que quienes hoy tienen empleo en sanidad, deben soportar que el coste por hora trabajada haya descendido en un 2 por ciento en este primer trimestre de 2013. Teniendo en cuenta que se ha evidenciado una tendencia en alza en otros sectores, hay muchos que se preguntan por qué en sanidad  la devaluación de sueldos es constante y significativa, mientras que en la mayoría de sectores restantes los salarios han comenzado a crecer lentamente.

El incremento de las listas de espera en sanidad pone en duda la jornada laboral de los sanitarios

Es atender a la realidad, decir que la calidad asistencial ofrecida en la sanidad de España no es la misma que en otras épocas, no hablamos de esto que muchos dicen “todo tiempo pasado fue mejor”, pero que los recortes han deteriorado el sistema de Salud público, eso nadie lo duda.  Ahora, la realidad indica que el número de pacientes en lista de espera ha crecido, pasando de los  417.407 pacientes en junio del 2011 a los 536.911 en junio de 2012 y la tendencia parece seguir en alza. Ante este panorama negativo para el servicio de sanidad público español, algunas comunidades autónomas han barajado la posibilidad de introducir modificaciones en la jornada laboral de quienes se dedican a trabajar en centros de salud, es decir, entre los profesionales sanitarios ¿acaso se volverá a las peonadas? ¿El fin de la jornada laboral de 37,5 horas? Y las peonadas es parte de la solución que se barajaba en algunas comunidades, recordemos que estas fueron suprimidas en muchas regiones españolas como medida de ajuste del gasto sanitario, teniendo en cuenta que estas horas se abonaban como jornada extraordinaria y representaban costes significativos para el presupuesto que las administraciones manejaban para el área de Salud. Por ello, en su lugar, se planteó la jornada ordinaria que pasaba de las 35 a las 37,5 horas, pero esta fórmula ¿sigue funcionando? En los últimos días se habló mucho de la posibilidad de que algunas autonomía decidieran volver a las peonadas, para reducir así el número de pacientes en lista de espera quirúrgica, sin embargo, muchas de ellas, incluyendo Andalucía, Asturias, Canarias, Baleares, Castilla-La Mancha, Madrid y Castilla y León aseguran que no recurrirán a esa modalidad horaria para quienes se dedican a trabajar en sanidad. ¿Cuál es la solución planteada frente al incremento en las listas de espera en sanidad? Existen dos tendencias bien definidas al respecto, desde las comunidades autónomas se pretende continuar con las 37,5 horas en concepto de jornada laboral semanal, instrumentar la jornada ordinaria de tarde y hacer rendir al máximo el rendimiento de aquellos que hoy tienen empleo en hospitales públicos, para que cada minuto que estén en el trabajo cuente. Claro, hay quienes dirán que aquellos que hoy tienen empleo de médico ya hacen mucho al respecto, es decir, no debemos olvidar que la reducción de sustituciones y el aumento de despidos, ha hecho que muchos profesionales deban aumentar su rendimiento para abastecer la demanda y ocupar el lugar que otros han dejado vacío y que la administración no intentó cubrir, pero al parecer, ese es el camino que piensa seguir cada autonomía ¿qué opinarán de esto los trabajadores sanitarios?