crisis en España Tag

Resulta ser que nuevamente el fantasma de posibles despidos a personas que se dedican a trabajar en la sanidad de una de las comunidades autónomas de España, circula por ahí, sembrando el miedo entre quienes tienen empleo en hospitales públicos. Médicos, enfermeros y auxiliares son todas posibles víctimas de este mal al que hoy todos reconocemos como “desempleo”.

La continua crisis evidenciada en España y sus respectivas comunidades autónomas, ha repercutido en cada una de las áreas sustanciales del sistema, siendo sanidad y educación, las que representan los mayores temores y, fundamentalmente, hasta el momento las que más se resisten a los recortes, a los consecutivos ajustes que amenazan no sólo la estabilidad en quienes hoy pueden trabajar en sanidad o educación, sino también a la calidad del servicio asistencial que se brinda.

En tal sentido, podemos decir que el sistema de salud público de la comunidad autónoma de Madrid es hoy el señalado con un dedo, específicamente por   la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS) y el Ilustre Colegio oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM).

Ambas instituciones se encargaron de elaborar un estudio en conjunto, para evaluar el impacto que los recortes planteados para este 2012 pudieran tener en el sector sanitario de Madrid y las conclusiones no son para nada positivas, todo lo contrario.

Los cambios en los horarios de trabajo en la sanidad pública de dicha comunidad, representarían una pérdida de 1.500 puestos de empleo en hospitales públicos. ¿Alarmante verdad?

Esta pérdida notable de tantos puestos de trabajo en centros de salud, estaría relacionada con la no renovación de contratos principalmente.

Por ello desde AMYTS e ICOMEM han pedido que se mantenga un trato preferencial o especial con los médicos, tratando de diferenciarlos del resto del personal sanitario, aunque el pedido principal es que se mantenga la transparencia sobre la situación de presupuesto, que es en definitiva, lo que permitirá saber a los profesionales que se desempeñan en un empleo en sanidad, si conservarán o no sus puestos de trabajo.

España pierde 53.000 sanitarios en dos años

¿Cómo ha afectado la crisis al sistema de salud español? Pérdida de recursos humanos y pérdida de calidad. Si tuviésemos que definir con dos simples frases lo que la crisis ha producido en el sistema de salud español, las anteriores serían las más exactas para referenciar a la realidad actual de España. Si hablamos de pérdidas de recursos humanos, la cosa está bien clara. En los últimos años, se ha reducido la cantidad de ofertas de empleo en sanidad dentro del sistema público, al tiempo que se han reducido plantillas en nombre del “ajuste de personal” asumido por cada administración autonómica, se han dejado de cubrir jubilaciones o sustituciones y como si fuera poco también se ha llegado a la no renovación de contratos de interinos y eventuales, lo que deja a más profesionales en las calles. ¿Y la calidad asistencial? Bien, gracias. La calidad asistencial en sanidad ha dejado de ser lo que era. No nos malinterpreten, muchos profesionales que aún conservan su empleo de médico en hospitales públicos, enfermeros, auxiliares y demás especialistas dan lo mejor de sí para prestarle un servicio de calidad al usuario final. Pero como contrapartida, se encuentran con una demanda mayor por ser cada vez menos sanitarios por turnos, teniendo un enfermero por ejemplo que atender a más pacientes porque simplemente es el único disponible. Trabajan de más, cobran menos o igual que hace tiempo. Aumentan las listas de espera, porque simplemente no hay tantos especialistas que puedan hacer frente a la necesidad del ciudadano, y todo ello se traduce como una calidad asistencial en deterioro o lo que es peor, una calidad asistencial que prácticamente no existe como tal. 53.000 sanitarios menos en dos años Como corolario de todo lo expuesto anteriormente, hay una cifra dada a conocer desde Comisiones Obreras (CCOO) que resume lo que acontece en nuestros días. El sindicato ha asegurado que el Sistema Nacional de Salud (SNS) tiene en la actualidad 53.000 trabajadores menos que dos años atrás, esto supondría prácticamente el 10 por ciento del total de trabajadores de la sanidad pública. Fue precisamente en 2012 cuando el gran porcentaje de ese número de trabajadores perdió su empleo, siendo 42.000 los profesionales que dejaron de trabajar el año pasado. Desde CCOO afirman además que el principal problema que acarrea este recorte de personal es que los profesionales no pueden satisfacer la demanda del usuario del servicio, que aumenta progresivamente por el envejecimiento de la población y las altas tasas de desempleo, dado que se estima que los desempleados aumentan el consumo del servicio de salud estando en el paro.

Cobrar la pensión por desempleo y viajar al extranjero ¿qué debes saber al respecto?

Actualmente, muchos españoles intentan sobrevivir a la crisis, con la pensión mínima por desempleo que brinda el Gobierno central, ellos son los denominados “parados”. En ese inmenso grupo de ciudadanos encontramos personas con diversas profesiones, desde vendedores y comerciantes, hasta docentes y profesionales que anteriormente tenían un empleo de médico en hospitales públicos o privados. Lo concreto del caso es que estos individuos deben seguir una serie de reglas para garantizar que su pensión esté disponible todos los meses, y hoy nos centraremos en esas reglas, vinculadas específicamente con el hecho de viajar al extranjero. ¿Qué debe saber una persona que cobra la pensión por desempleo y decide viajar al extranjero? En principio debe saber que hay algunas reglas que han cambiado, debido al aumento de la cantidad de españoles en paro y la necesidad de regular estas prestaciones por desempleo. Hay quienes estarán de acuerdo con ello y hay quienes no, desde aquí sólo nos limitaremos a informar a aquellos que hoy sean beneficiarios de esta pensión y decidan probar suerte en el extranjero. Las nuevas reglas obedecen a la necesidad que tiene el Gobierno central de que los desempleados sean siempre localizables, para ello, el ciudadano que decida marcharse a suelo extranjero, tendrá que realizar una serie de trámites, de modo de seguir cobrando la prestación. ¿Cómo solicitar permiso para viajar al extranjero en caso de estar cobrando la prestación por desempleo? Antes que explicar el proceso de tramitación de permisos para salir al extranjero, es necesario hablar de los requisitos que debe cumplir el desempleado. Este debe ser beneficiario de un subsidio por desempleo y haber permanecido por un periodo mínimo de 4 semanas, a disposición de los Servicios Públicos de Empleo de España. La tramitación del permiso consiste en presentar la solicitud de exportación de prestaciones en la Oficina del Servicio Público de Empleo que corresponda, según el domicilio del beneficiario de la prestación. Allí también se deberá solicitar la expedición del formulario U2, para ser presentado en los países de la Unión Europea, o el formulario E303 para los países Noruega, Suiza, Islandia y Liechtenstein. Luego será momento de inscribirse como demandante de empleo en el país extranjero que decida el desempleado, lo que deberá hacerse en un plazo máximo de 7 días desde la autorización de la exportación de las prestaciones por desempleo. Esta exportación de prestaciones se autorizará por un periodo de 3 meses, que serán prorrogables por tres meses más, una vez transcurrido este periodo y frente al no retorno del ciudadano, se procederá a quitarle el derecho de subsidio, aunque este no haya encontrado trabajo aún.

El síndrome del teléfono que no suena

Ya sabes cómo es, suena el despertador, lo apagas e intentas seguir durmiendo, el proceso se repite tantas veces como alarmas hayas programado, hasta que en un momento sientes que ya ha sido suficiente, es tiempo de salir de la cama. Quién sabe cuántas ofertas de empleo esperen por ti en el periódico, o mejor aún, cuantas estarán en los portales laborales de Internet, aguardando por ti y por tu curriculum. Juntas fuerzas y te levantas, vas a lavarte la cara e incluso te das un baño para despertarte de una buena vez. Ya estás listo, estás preparado para hacer lo que haces todos los días desde que recibiste esa noticia fatídica que te dejó desempleado: empiezas a buscar. La compra del diario se ha transformado en algo obsoleto, por lo que prefieres optar por herramientas más novedosas como los portales de empleo, las redes sociales, Linkedin o incluso Facebook y Twitter, donde quizás alguno de tus contactos te alegre el día compartiendo una oferta de trabajo ideal para ti, o al menos, una oferta de trabajo en la que puedas participar y probar suerte. Ah, sí, olvidaba mencionarlo, con el paso del tiempo y la situación como está, has comenzado a creer en la suerte, piensas que hay quienes tienen de su lado la buena fortuna y por ello, reciben propuestas laborales, pero en el fondo ¿realmente lo crees? Y ahí estás tú, postulándote en cuanta oferta encuentras, incluso, en aquellas que te llevarían a trabajar en el extranjero, siempre has tenido un costado aventurero que te gustaría sacar a relucir, quizás trabajar en un lugar lejano a casa te ayudaría a mostrarlo. Con el paso de las horas, sientes que nuevamente nacen en ti esos síntomas que suelen agobiarte, molestia, impaciencia, ira, desilusión y finalmente resignación, el síndrome del teléfono que no suena ha atacado nuevamente, creíste que este día sería diferente, pero no fue así, en realidad, fue igual al de ayer y sientes que será igual  al de mañana. ¿Qué es lo que estás haciendo mal? ¿Qué es lo que puedes hacer para remediarlo? Estas preguntas te persiguen durante todo el día, hasta que llega el momento de volver a la cama y entonces sí, vuelves a pensar que no importa, mañana será otro día y quién sabe con qué te puedas encontrar.

Preocupación por las insuficientes sustituciones de verano en Extremadura

El verano de España propone algunos cambios en las zonas más visitadas y también en aquellas que aunque no son tan turísticas, encuentran mayor demanda de ciertos servicios. Si debemos hablar de la asistencia sanitaria que requieren los ciudadanos, podemos observar con claridad que en la temporada estival aumenta la demanda de esta prestación y para abastecerla, se suscribe a prácticas comunes como la incorporación de personal eventual o temporal en las plantillas de trabajadores sanitarios o la cobertura de las sustituciones, como principales medidas, pero ¿qué sucede cuando estas prácticas dejan de ser comunes y cuando la creciente demanda asistencial no ve satisfechas sus necesidades? En Extremadura, el verano está dando claras muestras de lo que ocurre cuando se escatima en gastos tan significativos como el que implica la contratación del personal sanitario. No estamos hablando de la simple falta de ofertas de empleo de médico o enfermero, nos referimos a la falta de sustituciones y básicamente, refuerzos para encarar una demanda en crecimiento en los centros de salud de la comunidad. El secretario de Sanidad del PSOE de Extremadura, José María Vergeles, ha denunciado esta semana, que el ejecutivo regional, no está ocupándose de las sustituciones de los profesionales del Servicio Extremeño de Salud (SES), es decir, las pocas que se han realizado en la comunidad son suficientes para asegurar la calidad de la atención sanitaria durante este verano. La situación en la sanidad extremeña este verano es tan grave que se han evidenciado casos de médicos y enfermeras de Atención Primaria que acumulan trabajo hasta en tres pueblos y deben hacer  guardias sin posibilidad de librarlas al día siguiente. También hay servicios y centros de salud que han tenido que cerrar sus puertas durante el verano, para no sustituir al personal, mientras que en aquellos hospitales que sí han quedado abiertos durante este periodo, el número de enfermeros, por ejemplo, llega a ser tan escaso, que los propios pacientes o sus familiares, están colaborando, viendo la sobrecarga de trabajo que estos profesionales tienen.