Un recurso infalible para la búsqueda de trabajo en colegios privados

 

De la carta de presentación. De eso hablamos cuando decimos “recurso infalible” dentro de la búsqueda de trabajo en colegios privados. Puede que te parezca extraño o hasta anticuado depositar en una simple pieza de texto todas tus esperanzas de obtener la posibilidad de comenzar a trabajar en colegios privados y concertados. Pero lo cierto es que se trata de un potente recurso, muchas veces olvidado o subestimado, que en cierta medida, puede abrirte muchas puertas.

 

¿Por qué la carta de presentación es importante?

 

Porque como su nombre lo indica, la carta de presentación sirve para introducirte frente a una persona. Frente a alguien que no te conoce, que no sabe nada de ti y para quien, de seguro, la frialdad de un curriculum de profesor no será suficiente.

Si llegas buscando trabajar en colegios concertados gracias a la recomendación de un colega o amigo, puede que una carta de presentación no te sea de gran ayuda, porque esa persona ya te ha presentado frente al reclutador. Pero sí no hay nadie que haga esa tarea por ti, debes ser tú quien ponga manos a la obra y comience a redactar su propia carta de presentación de profesor.

Existen ciertos lineamientos clave que debes seguir si lo que quieres es crear una carta eficaz de cara a una oportunidad laboral concreta en la enseñanza privada. Lo que necesitas es organizar tu carta poniendo el énfasis en dos ejes centrales: introducción y cierre.

 

Creando una carta de presentación eficaz: la introducción

 

Antes que nada, debemos advertirte que una carta de presentación no debería extenderse más allá de la carilla o página en Word.

Dicho esto, ahora sí, hablemos de cómo crear una carta de presentación eficaz. Para comenzar, tendrás que centrarte en la introducción, este es un punto clave en el que no puedes fallar. Puesto que aquí se determinará si tu interlocutor sigue leyendo tu texto o si lo desecha porque ha perdido el interés. O lo poco que leyó le sirvió para formarse una idea, quizás equivocada, de ti.

En la introducción debes ser lo más elocuente posible, pero al mismo tiempo, ese primer párrafo debe ser directo y apuntar al objetivo específico de la carta. Es decir, debes indicar en este punto porqué te estás contactando con la institución. También dar un motivo concreto por el que seguir leyendo la presentación.

Es difícil lograr semejante sincronización, pero no es imposible, quizás tengas que dedicarle más tiempo del que antes le dedicabas a este apartado, pero los resultados pueden ser mucho más positivos de lo que esperas.

 

Creando una carta de presentación eficaz: el cierre

 

Seguramente en el pasado tus cartas de presentación finalizaban con un “espero sigamos en contacto” o algo similar. No es que esto esté mal, pero no refuerza la idea que vienes sosteniendo a lo largo de tu carta de presentación. La idea siempre es tener un nuevo contacto con el reclutador. De manera que puedas ampliar tu exposición para resolver las dudas que este tenga para con tu perfil profesional.

En ese caso, los ejemplos más propicios para el cierre de una carta de presentación implican demostrar el interés en volver a contactar. Así como la disponibilidad para un encuentro personal, el deseo de seguir detallando lo que puedes ofrecer a la institución y la amabilidad o cordialidad que eres capaz de transmitir.

Olvídate de los cierres fríos y despersonalizados, apuesta por dejar tu marca y tu imprenta en el texto que crees.

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