¿Cómo lidiar con una terrible entrevista de trabajo en empresas?

trabajo en empresas

El síndrome del mal entrevistador

A veces ocurre y tú no lo puedes evitar. Te llaman por teléfono o te envían un correo electrónico para citarte con el que será tu entrevistador, quien tendrá en sus manos dilucidar si tú eres un candidato óptimo para un determinado puesto de trabajo en empresas.

Tú recibes el llamado o el email con gusto, te alegras de ser tenido en cuenta para el empleo y te dispones a prepararte como sabes o tiendes a hacerlo para cada entrevista.

El día del encuentro entre tú y el entrevistador llega y tras los saludos pertinentes, sólo bastan unos pocos minutos para que tomes conocimiento de que quien está frente a ti, es un mal entrevistador. A veces no se trata de una cuestión de incapacidad de parte de tu interlocutor, es que muchas empresas, por ejemplo, no tienen personal específico o idóneo en recursos humanos para contratar nuevo personal y se valen de algún empleado más o menos experimentado o con algún puesto de elevada jerarquía para realizar la tarea.

Y entonces te topas con preguntas extremadamente extrañas, con entrevistadores que hablan de cuestiones que nada tienen que ver con el objetivo de la reunión, con interlocutores que sólo dicen unos pocos monosílabos y no preguntan absolutamente nada y tienes que ser tú quien se ponga la entrevista al hombro. Al parecer, en esas situaciones, estás frente al síndrome del mal entrevistador.

¿Cómo sobrellevar una mala entrevista de trabajo en empresas?

Quieres obtener ese empleo en empresas en el que te has postulado, deseas con todas tus fuerzas la vacante, porque las condiciones de contratación son inmejorables. Entiendes que frente a un mal entrevistador, lo que te queda por delante es un mayor trabajo y dedicación en la tarea de dejar una buena impresión por un lado y por el otro, la información precisa que convenza a tu interlocutor de que eres el adecuado para el puesto.

Hay tres caminos que puedes tomar:

  1. Trata de responder a todo con naturalidad. Si, por ejemplo, tu mal entrevistador te hace esa clase de pregunta que ni en un millón de años podrías responder sin reírte o sin extrañarte, debido a la condición ridícula de la misma, lo mejor que puedes hacer es responder con total naturalidad y siempre tratar de tener una respuesta, aún para las intervenciones más extrañas que pueda hacer tu entrevistador. Trata de no caer en pánico, de no mostrarte dubitativo. Sonríe, relájate y no te asustes, pues de seguro, muchos otros como tú han tenido y tendrán que enfrentar al mismo entrevistador y se encontrarán en la misma situación que tú, así que sácale partido a este pensamiento.
  2. Céntrate en lo que tienes para ofrecer. Muchas veces ocurre que el mal entrevistador gasta mucho tiempo de la entrevista en cuestiones insignificantes o distractoras, están por ejemplo los que reciben llamados en mitad de la entrevista, interrumpiendo todo el tiempo la conversación; también los hay que hablan por demás de las incumbencias del puesto de trabajo y los que no hacen preguntas concretas sobre tu experiencia o conocimientos. Lo que debes hacer es no perder el norte, tu objetivo, el cual no es otro que asegurarte de dejar en claro lo que tienes para ofrecer con relación al puesto y a la empresa. Siempre que tu interlocutor se aleje de ese tema, procura hacerlo volver, las preguntas son una buena técnica que puedes utilizar.
  3. Aprovecha el final de la entrevista. Cuando llegues al final de esa terrible entrevista sólo resta considerar los últimos minutos que suelen conceder los reclutadores para despejar dudas, hacer preguntas, agradecer por el tiempo y claro, manifestar el interés que tienes por la vacante, tu disponibilidad y resumidamente, las habilidades que puedes brindarle al puesto.

¡Felicidades! Has sobrevivido a una mala entrevista.

Lo que puedes hacer para estar más cerca de la entrevista laboral

Aunque te puedas encontrar con malas entrevistas de trabajo en empresas, lo cierto es que la aspiración de toda persona que busca empleo es conseguir al menos una entrevista laboral, para luego poder así acercarse a su ansiado objetivo de trabajar en empresas.

Sabes que en la mayoría de los casos, concretar esa meta implicará una cuota de esfuerzo y dedicación, un tiempo destinado a la tarea de enviar el curriculum a empresas. Esta tarea no tiene porqué limitarse sólo a lo que tú puedas hacer, es decir, sólo a los CVs que tú puedas distribuir en las compañías que quieres trabajar, pues siempre también podrás enviar el curriculum utilizando métodos más eficientes, como por ejemplo el que te brinda cvExpres.

Para utilizar el servicio que ofrece cvExpres sólo deberás indicar la zona geográfica y los sectores profesionales de las empresas en las que te interesa trabajar. Luego seleccionarás un método de envío (correo electrónico, correo postal o formulario de contacto), sectores y subsectores a los que irá dirigido tu CV, zona geográfica, si reducirás la búsqueda sólo a empresas más importantes y finalmente, si excluirás alguna compañía en particular.

Articulos Relacionados

Motivos para utilizar
1
RÁPIDO
Simplemente llenas un formulario y nos envías tu cv .
2
ECONÓMICO
Tanto si el envío es por correo electrónico como por c. postal.
3
EFECTIVO
Nos lo confirman las felicitaciones que recibimos.
4
GARANTIZADO
Que recibirán tu CV todas las entidades que has seleccionado
5
DESCUENTOS
- 25% en la 2ª contrat. - 50% en la 3ª contrat. - Gratis la 4ª contrat.
Trabajar en los colegios privados y concertados, hospitales, principales empresas privadas en España
WordPress Video Lightbox Plugin